Campo Escuela Flandes
El padrón de socios pasó de planillas manuales a un portal con credenciales QR y panel de administración de doble rol. La gestión que llevaba horas por semana hoy se resuelve en minutos.
Tiendas online sin comisiones, portales de socios, sistemas de turnos y de gestión. Sin plantillas ni abonos de plataforma: software propio, hecho para cómo trabaja tu negocio.
Los sistemas a medida no son para empresas gigantes. Son para resolver estos problemas concretos.
Cada venta son veinte mensajes: precio, stock, datos, comprobante. Una tienda propia cobra y registra sola, sin comisiones por venta.
Altas, bajas y cuotas a mano, y nadie sabe cuál es la versión buena del Excel. Un portal de socios ordena el padrón y cobra por vos.
Tu agenda vive en el chat y las ausencias no avisan. Un sistema de turnos agenda 24/7 y manda recordatorios automáticos.
Del relevamiento al deploy, hablás siempre con quien programa. Sin intermediarios ni cadenas de tercerización.
Next.js, TypeScript y bases de datos livianas o robustas según el caso. Código que se puede sostener en el tiempo.
Presupuestos claros, ajustados a la escala real del proyecto. Sin vueltas ni letra chica.
Autenticación robusta, buenas prácticas de manejo de datos y criterio de hardening desde el primer commit.
Precios de referencia en USD (abonás en pesos al cambio del día). El presupuesto final depende del alcance y te lo doy por escrito antes de empezar.
Para presentar tu negocio y captar consultas.
Para empresas y organizaciones que necesitan presencia seria.
Para vender sin pagar comisiones por cada venta.
Para profesionales que agendan por WhatsApp a mano.
Para clubes y ONGs que gestionan padrones en planillas.
Para negocios que ya no entran en un Excel.
No son maquetas de portfolio: son sistemas en producción que clientes usan todos los días.
El padrón de socios pasó de planillas manuales a un portal con credenciales QR y panel de administración de doble rol. La gestión que llevaba horas por semana hoy se resuelve en minutos.
Sitio rápido y estable en su propio hosting, con recepción de consultas y listas de precios exportables a Excel. La empresa dejó de depender de terceros para actualizar su presencia online.
Portal con área de socios y autenticación propia. Los miembros acceden a su información sin llamados ni correos, y la comisión administra todo desde un solo lugar.
Sistema de escritorio de ventas y stock que funciona aunque se corte internet, con cierres de caja y reportes en Excel y PDF. El control del negocio dejó de depender de anotaciones a mano.
Soy Vicente, desarrollador full-stack y fundador de Atlas. Trabajo con tecnologías modernas (Next.js, TypeScript, React) y me especializo en traducir la operación real de un negocio a un sistema que la simplifique.
Trabajás directo conmigo, de la primera reunión a la entrega: sin intermediarios, sin que el proyecto pase de mano en mano. Y además me formo en ciberseguridad, así que la seguridad de tu sitio no es un extra: es parte del diseño desde el día uno.
Un proceso en cinco etapas, en orden. Sabés qué pasa en cada una y qué recibís al final.
Una llamada o chat para entender tu negocio y el problema real. Sin compromiso.
Alcance, precio cerrado y plazo concreto. Sabés exactamente qué recibís.
Ves el proyecto crecer con entregas parciales y feedback constante. Nada de desaparecer dos meses.
Puesta en producción con dominio y hosting configurados. Todo queda a tu nombre.
Ajustes, mantenimiento y evolución del sistema en el tiempo, si querés que siga cuidándolo.
Un sitio sin mantenimiento se rompe, se desactualiza o lo hackean. Estos planes lo mantienen seguro y en línea para que vos te ocupes de tu negocio.
Tu sitio, siempre en línea.
Para sitios que no pueden fallar.
Sistemas críticos y a gran escala.
Las plataformas cobran abono mensual y comisiones por venta, y te limitan a lo que su plantilla permite. Un desarrollo propio es tuyo: sin comisiones, adaptado a cómo trabaja tu negocio, y crece con vos. En muchos casos el costo total al año o dos ya es menor.
La primera consulta no tiene costo ni compromiso. Me contás tu situación y te digo con honestidad qué te conviene, aunque no sea contratarme.